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En corto. Ginebra y tónica casera. La mezcla perfecta por The Washington Post

El reportaje que os proponemos hoy apareció publicado en The Wahington Post ayer 15 de febrero. Os lo traducimos y reproducimos íntegramente porque consideramos que representa claramente las tendencias de consumo de ginebra en nuestro país.

Mientras la ginebra es el trago preferido a nivel mundial (en lucha encarnizada con el vodka) para los cócteles cortos, en España su mayor difusión es en forma de combinado, particularmente en forma de Gin Tonic, pero no el Gin Tonic que entienden en el extranjero, un Gin Tonic con métodos y resultados de coctelería o gastronomía. De eso se percata Jason Wilson, autor del reportaje, que descubre en nuestro país un nuevo Gin Tonic que le enamora y hace denostar el clásico combinado de tipo inglés.

Podéis leer la traducción tras el salto. La tesis de Nancy... pero para bien.

Ginebra y tónica casera. La mezcla perfecta por Jason Wilson para The Washington Post

¿Cuál es la preparación perfecta para un Gin Tonic?. Piensa Adam Bernbach, gerente en el Estadio, repitiéndose mi pregunta para él mismo. Eso es como preguntar ¿cuál es la preparación perfecta para un baño?.

Es cierto, hay ciertas cosas que los seres humanos hacen casi por instinto, y el Gin Tonic es una de ellas, coja un vaso y sirva hielo en el mismo. Vierta la cantidad preferida de ginebra y complete con tónica. Exprima una rodaja de lima en el vaso y beba.

Por supuesto, siempre podemos complicar un poco más las cosas. Podemos optar por una tónica superpremium, podemos sustituir la clásica Schweppes o Canada Dry por una sabrosa Fever Tree, Q' Tonic o lo que es mejor, por nuestra propia tónica.

Al final, sigue siendo sólo un Gin Tonic, ¿o no?.

Bueno, pues esta era mi acepción de Gin Tonic y como lo entendía hasta que llegué a España hace unas semanas. El Gin Tonic fue inventado por los británicos y, sin duda, ha ganado gran popularidad entre los norteamericanos, pero han sido los españoles, los que han elevado su figura a casi una forma de arte.

Me encontraba en la ciudad de Jerez de la Frontera, visitando las famosas bodegas Sherry. Para al final del día, ya fuera de las ocupaciones y buscando algo diferente me empecé a dar cuenta que todos los locales de la zona contaban con al menos una docena de ginebras diferentes. Y no hablo de las Tanqueray, Beefeater y Gordon's de siempre, hablo de una espectacular variedad de estilos procedentes de todo el mundo: Hendrick's, Old Raj, G' Vine, Citadelle, Plymouth, Martin Miller's y Zuidam, por nombrar sólo unos pocos.

Y por si esto fuese poco, igualmente impresionante era el número de tónicas ofrecidas, al menos otra docena de tónicas artesanales, todas servidas en botellín.

Mi Epifanía se produjo en un bar denominado Kapote, el cual me ofrecía una extensa carta de ginebras y tónicas. La barman me sugirió la francesa G'Vine Nouasion con la tónica inglesa Fentimans. Primera sorpresa, en lugar de un vaso de trago largo, utilizan un vaso grande de vino tinto. En lugar de agregar rodajas de lima, mezcló uvas rojas. Luego infusionó unas piezas de hielo enormes con esencia de jengibre, agregó la ginebra y sirvió la tónica lentamente dejándola resbalar por las muescas de una infinita cuchara de coctelería.

Fue amor al primer sorbo.

Me di cuenta en ese momento, tras recordar la carta de una única verdad. No existe el Gin Tonic perfecto.

Al regresar a casa, recordar esa realización me llevó de vuelta a Adam Bernbach, él es la canalización de la escena española de los Gin Tonics en el Estadio, de hecho, se ha convertido en una de sus bebidas más populares. Me comenta que existe un Gin Tonic para cada ocasión, él prefiere un ratio de 2 a 1, 3 onzas de tónica por 1,5 onzas de ginebra, pero incluso en esto es flexible de acuerdo al gusto del consumidor.

Es todo contextual, me comenta, hay mil y una cosas que puedes hacer con la ginebra, puede ser la más compleja de las bebidas, la más culinaria de todas.

Para ese fin culinario o gastronómico, Bernbach realiza él mismo todas las tónicas que utiliza. Cada una creada para realzar los sabores e ingredientes botánicos de cada ginebra en particular. Para la sabrosa y terrosa Old Raj, creó la tónica Nº 6, con sabor a naranja y aroma de tomillo. Para la sutil y elegante Plymouth, elaboró una tónica llamada The Vader, con base de vino y zumos de lima y pomelos, todo ello aderezado con anís estrellado, cardamomo y canela. Para esta última uso como inspiración su popular cóctel denominado Darkside, a base de ginebra y Barolo, un vino del norte de Italia.

Por supuesto, vaya por delante que no tenemos que construir nuestra propia tónica para disfrutar de un gran Gin Tonic. Siempre se puede optar por una de las tónicas artesanales que existen; Fever Tree, Q' Tonic (ambas con gran disponibilidad) o Fentimans (siempre que la consiga encontrar). Si tenemos que enfrentarnos a las marcas más comunes, me gustaría recomendar Schweppes sobre Canada Dry, la cual me parece excesivamente dulce.

Más allá de la intermediación tónica-ginebra, lo que he aprendido tanto de los españoles como de Bernbach es el hecho de reconsiderar seriamente la guarnición del clásico Gin Tonic.

Realmente no hay razón para aferrarse a la lima, me comenta Bernbach. Averiguar cuáles son los botánicos principales de una ginebra y realzarlos experimentando es lo que hace diferente y mejor un Gin Tonic. Es más, no hay por qué aferrase a un único condimento, lo interesante es mezclar más de uno en el aderezo del mismo.

Tanqueray, por ejemplo, tiene unos cítricos de gran calidad en su composición, aderezarlo con pomelo o con una rama de tomillo es una gran solución y un simpático descubrimiento. Beefeater, por su parte, tiene unos pronunciados toques de regaliz, por lo que Bernbach nos sugiere adornarla con anís estrellado además de los cítricos. Old Raj brilla con una pizca de azafrán. Plymouth acepta sin rechistar una naranja y una ramita de menta. Una rama de canela también mezcla estupendamente con la quinina de la tónica,  finaliza Bernbach.

Kara Newman, autora del blog Spice & Ice, gran aficionada al uso de las especias en los cócteles, recientemente dio el visto bueno a la corriente española de los Gin Tonics, sustituyendo la clásica lima por anís estrellado, cilantro y nuez moscada. Incluso, escribe: Aquellos que profundizan en los botánicos de la ginebra, les encantarán el toque extra y aromático que las especias aportarán a su bebida.

Podéis leer el artículo original (en inglés) en la siguiente página: The Washington Post

2 comentarios:

  1. "Amor al primer sorbo" Me encanta la frase ;)

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  2. Estoy totalmente de acuerdo.

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